COVID en Casa

Una guía colaborativa para el cuidado de COVID-19

Las siguientes recomendaciones fueron tomadas del Ministerio Federal de Defensa Austriaco (Imagínate eso!). Todo lo ahí sugerido parece ser un buen consejo en las circunstancias actuales.

Consejo psicológico relacionado con COVID-19

El aislamiento puede pasar la factura. La sospecha de una infección, el miedo a ella, o la propia enfermedad también pueden poner en tensión la psique. Para aligerar estas cargas, recomendamos:

Establecer confianza: La información regular de fuentes fiables (por ejemplo, la emisora nacional, los sitios web de las autoridades de salud pública) ayuda a evitar que los pensamientos cobren vida propia. De esta manera, la seguridad puede establecerse en una situación en la que los miedos y preocupaciones son completamente normales y comprensibles.

Acepta tus sentimientos: Las emociones cambiante son normales en situaciones de crisis: Desde la impotencia y el miedo hasta la ira, la molestia o los sentimientos de insensatez y vacío, muchas emociones pueden ir y venir rápidamente. En un estado tan volátil emocionalmente, debes esperar para tomar cualquier decisión importante.

Fijar objetivos: Esto te devuelve la sensación de control. Los objetivos deben ser realistas y apropiados a las circunstancias. Pueden incluir: Escribir un diario, aprender nuevas habilidades, ordenar, o hacer un trabajo que de otra manera siempre se dejaría sin hacer.

Hablar de ello: Compartir las preocupaciones con amigos, familia, y colegas ayuda en tiempos de crisis.

Mantente en contacto: Es importante mantener un contacto social regular a través del teléfono, el chat y las videollamadas. Sin embargo, el tema del coronavirus no debería determinar toda la conversación. Es importante prestar atención a la otra persona para reconocer cuando el tema se vuelve demasiado estresante.

Busque distracción: Intente distraerse conscientemente del tema predominante del coronavirus. Tengan conversaciones sobre otros temas también, como la lectura y otros pasatiempos.

Permitir el humor: “¡El humor está permitido!” Es un fuerte remedio para la desesperanza. Las sonrisas y las risas a menudo traen alivio.

Mantente activo: Haz cosas para las que nunca tienes tiempo y participa conscientemente en actividades positivas como bordar, hacer manualidades, cocinar algo bueno y ver una buena película.

Actividad física: También es importante no olvidar el equilibrio físico. Estar físicamente activo ayuda a reducir el estrés y la tensión.

Mantener un ritmo diario: Intenta mantener tu rutina habitual incluso en esta situación excepcional. Levántate a ciertas horas, completa tus tareas primero, y luego date tiempo libre. También debes comer y acostarse a horas normales. Esto es especialmente importante para los niños.

Activar tus recursos: Encuentra cosas que te animen. Por ejemplo, piensa en frases que te calmen a ti y a tu familia y que te den seguridad, como: “¡Seremos capaces de afrontar la situación juntos!” No pierdan de vista sus propias fuerzas. En tiempos de crisis, la atención se dirige automáticamente a los miedos y a lo que no funciona. Para lograr un equilibrio psicológico, es necesario centrarse conscientemente en lo bueno, lo exitoso y las fortalezas.

Aliviar los miedos de los niños y las niñas: